Primeros encuentros con la naturaleza
Desde pequeño crecí rodeado de vida: peces, cotorras, orquídeas y plantas por todas partes. Mis padres eran fanáticos de la naturaleza, y las mariposas formaban parte del paisaje diario; yo las observaba sin saber que algún día serían el centro de un proyecto. Uno de mis recuerdos más fuertes fue ayudar a mi prima con un proyecto escolar; usamos unas redes que mi mamá preparó y todos los primos terminamos envueltos en la búsqueda. Ver cómo sacrificaban una polilla colibrí para ese proyecto me marcó profundamente. No entendía del todo lo que pasaba, pero supe que no quería que el estudio de estos animales dependiera de quitarles la vida.